viernes, 16 de mayo de 2008

Crítica literaria de la obra teatral Fuente Ovejuna

Fuente Ovejuna es una obra del poeta y dramaturgo Lope de Vega, considerado uno de los mejores en el Siglo de Oro español. Lope de Vega fue el primer autor que muestra una preocupación por las reacciones del público, estudiaba en cada actuación de sus obras que temas o estilos era más bien recibido por los espectadores, para potenciarlo en sus próximas obras y también eliminar lo que no gustaba al público.

Fuente Ovejuna es una obra donde uno de los temas ejes es el problema del honor, un problema muy importante y de importancia trascendental en esa época, aunque en nuestros tiempos presentes nos sugiere una cierta dificultad comprenderlo. En esta obra se puede observar una cierta innovación, la combinación del teatro con fragmentos con música y baile, que permitían aliviar tenuemente la tensión.

La adaptación hecha por este grupo de teatro es bastante aceptable, ya que ha sido capaz de no romper el hilo principal de la obra y mantener esta continuidad hasta el final, también se ha de decir que fueron eliminados otros hilos secundarios para poder reducir la durada de la interpretación. El nivel de lenguaje era de fácil comprensión, a pesar de usarse un castellano antiguo y en verso.

Uno de los aspectos que llama la atención de esta obra es como rompe Lope de Vega con la estructura de la comedia clásica. Esta consistía en cinco actos, en cambio, la obra de Fuente Ovejuna solo está dividida en tres: introducción, nudo y desenlace. En la representación, se ha de decir, que no se acaba de distinguir con facilidad el final de cada acto, aunque tampoco requiere unos altos conocimientos de la obra.

Se ha tener en cuenta la concepción social y el pensamiento en aquella época. Por ejemplo, en ningún momento de la obra la intención del pueblo es cambiar la situación social, ellos están de acuerdo con en ese aspecto. Desde nuestra perspectiva actual, el primer pensamiento que se nos baila por la cabeza cuando no estamos de acuerdo con algo es cambiarlo, no solo decir que no lo aceptamos. En este tiempo, era impensable cambiar la situación social.

Paralelamente, siempre desde nuestra perspectiva contemporánea, podemos pensar dos cosas sobre el rey de la obra. Por un lado, que no desempeña correctamente su función al momento de aplicar la justicia, no tiene los ojos vendados, como tendría que ser la pura justicia, ¿pero la decisión que toma, la toma conscientemente o es tomada por su incapacidad? Según mi punto de vista, el rey desde un principio sabe la decisión que tomará, porque considera al comendador como un enemigo, o sino como alguien que si no está mejor. Aún mirándolo más de lejos, se puede llegar a considerar, siempre con mucha cautela, que el mismísimo rey se vuelve aliado del pueblo. ¿Lope de Vega nos quería transmitir esta faceta del rey? Nunca lo sabremos, pero en esta adaptación, si es que Lope de Vega lo deseaba, se nos ha mostrado con mucha claridad.

Finalmente, quería felicitar al público por su comportamiento, exceptuando casos aislados, y teniendo en cuenta que eran edades que a veces no llegan a mostrar el respeto merecido hacia teatro, su actitud fue muy positiva y facilitaba la cierta complejidad en la comprensión de una obra en castellano antiguo y en verso.

Ruben Ortiz Uroz